Gandia Love: El striptease que acabó con sorpresa

Gandia Love: El striptease que acabó con sorpresa

La aventura había comenzado. Mi mejor amiga del colegio se iba a casar. Habíamos preparado la mejor despedida que podíamos imaginar. Todos los planes eran perfectos y nos esperaba un fin de semana de escándalo, disfrutando de chiringuitos, actividades acuáticas, las mejores discotecas del Levante… ¡Nada podía salir mal! ¡Y así fue!

Tras un día de fiesta y desenfreno, aunque también practicamos un poco de deporte (acuático que para eso estamos en la playa), los organizadores de la despedida de One Party nos llevaron a nuestro restaurante y allí nos esperaban otras despedidas, comida a lo grande, jarras de sangría y mucha música y fiesta. Apagaron las luces y… ¡sorpresa! ¡Comenzó el striptease! Todas las novias en primera fila y yo viendo desde la mesa. Por si no os lo he dicho antes soy miope y me costaba diferenciar las caras y más en la oscuridad, sin embargo, la sombra de aquel chico disfrazado de policía (bueno, casi disfrazado porque ya le faltaba medio uniforme) me resultaba muy familiar. Mis amigas empezaron a mirarme y a murmurar y yo no pude contenerme entre la risa y los nervios. ¿Era él? ¡Sí, era él!

¿Sabéis esos amores de instituto que te dejan huella y nunca olvidas? Pues ahí estaba, enseñando su torso frente a la cara de mi amiga. ¡Ya decía yo que estaba más pendiente ella de mí que del chico! Me recorrió un escalofrío por dentro y no pude más que esperar a que acabara el show: impoluto, divertido y perfecto. ¿Y ahora qué? Pues que ni corta ni perezosa y con las dos sangrías encima me acerqué a él. Su cara era de entre alegría, sorpresa y algo de timidez. Hablamos toda la noche, nos acompañó y nos guió por los mejores sitios… ¿Que si surgió de nuevo la chispa? Eso quedará para otro capítulo…

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