Gandía Love: De una despedida de soltero salió otra boda

Gandía Love: De una despedida de soltero salió otra boda

Mi amigo nos avisó a todo el grupo con 6 escasos meses de antelación de su boda, y en cuanto eso pasó, creamos un grupo para organizar la que sería la primera despedida de soltero que viviríamos juntos. Estábamos muy emocionados, nos volveríamos a juntar después de meses y recordaríamos esas fiestas de adolescencia que tanto echábamos de menos, ahora todos ocupados con nuestros trabajos y esta vida que tanto cambia antes de los 30.

Yo estaba soltero, sin compromiso y totalmente enfocado en mi nuevo puesto en una pequeña empresa pero que consumía el 70% de mis días. Por eso, la verdad, me dejé llevar y solo sabía del evento que sucedería en Gandía y que nos juntaríamos con otras despedidas. La cosa pintaba bien, pero jamás imaginé que pudiera ser así.

Junto con la agencia One Party habíamos (o mejor dicho, habían) organizado una Boat Party: un día de sol, alcohol, música y gente nueva a la que conocer. En aquel barco habría unas 6 despedidas, bastante multitudinarias, muchas chicas y chicos con ganas de pasarlo bien.

Todo mi grupo, el novio incluido, empezó poco a poco a relajarse y dejarse llevar por la situación. Después de ponernos brevemente al día de nuestras vidas, plantarnos nuestras camisetas y tomar unas cuantas copas todo el ambiente empezó a volverse diferente.

Cruzamos la mirada, solo un instante. Después una sonrisa, y un roce de manos de camino al baño. ¿Quién sería esa chica? Su despedida no llevaba disfraz ni nada identificativo para saber quién era la novia. ¿Me estaría metiendo en un lío? Fue entonces cuando volví a recordar que mi tiempo ahora mismo era limitado para el amor. Me di la vuelta y volví con mis amigos.

Llegó la cena y coincidimos en el mismo local junto al resto de grupos. Me quedé más tranquilo, ella solo era una invitada más y yo ahora ya no podía dejar de pensar en ella. La noche transcurrió como la de un ‘amor de verano’ en 5 horas. Fue intenso, fue un flechazo, fue ese calambre que recorre todo el cuerpo.

Hoy, un año después de aquello, soy yo quien avisa con 6 meses de antelación que voy a casarme con esta maravillosa mujer. Y sí, no solo de una boda sale otra boda, también en una despedida de soltero puedes encontrar al amor de tu vida.

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